Regalos
Reserva

Hotel Berria

una huella arquitectural de vitalidad

Hotel Berria

una huella arquitectural de vitalidad

Hotel Berria

una huella arquitectural de vitalidad

Hotel Berria

una huella arquitectural de vitalidad

Hotel Berria, patrimonio de excepción en Hasparren

Hotel Berria, patrimonio de excepción en Hasparren

A las puertas de la provincia de la Baja Navarra, entre mar y montaña, Hasparren, ciudad del Labourd al pie del monte Ursuya, dispone de un rico patrimonio arquitectural. Desde Bayonne, Napoleon no se equivocó al organizar la “route impériale des cimes aux belvédères” *que domina el país vasco. Como un símbolo de renacimiento, el revestimiento contemporáneo del trinquete realizado con una redecilla metálica despierta el clasicismo de la fachada del hotel. Van a juntarse orgullosamente para una vida animada en un lugar único dedicado al deporte y al saber vivir vasco.

Una historia de elegancia y de respeto de las tradiciones

Hotel position 2
Un edificio emblemático y espacios de convivencia

Un edificio emblemático y espacios de convivencia

La acogida, el bar, el mostrador y sus mesas altas, la terraza espaciosa con vistas a la cocina y a la vidriera, los ofrecerán espacios de bien estar propicios a una gastronomía gustosa y golosa con la complicidad de un personal atento.

Hotel position 4

Entre mar y montaña

Tantos destinos, tantas actividades culturales y deportivas, de ocio al alcance de la mano. La costa vasca, sus ciudades y sus playas emblemáticas: Biarritz, Saint-Jean-de-Luz, San Sebastian, Bilbao… Todavía más cerca Ainhoa, Espelette… Contar con nosotros para informarles de todas estas oportunidades de evasión.

Entre mar y montaña

El mítico trinquete

La fachada principal del hotel, la más emblemática del edificio, recoge la escritura de la arquitectura local mientras que la del trinquete con su redecilla metálica firma la entrada de Berria en une nueva vida.

Hôtel sl-5 photo 1
Hôtel sl-5 photo 2
Hôtel sl-5 photo 3

Despertar de un gran pasado

Cuando Jean-Pierre Choribit de vuelta de Chile decidió construir en 1929 el trinquete Berria, quiso que aquel fuese el mayor edificio, el más bonito. Desafío logrado: vista excepcional, superficies rápidas… ¡Pelotaris en el paraíso! Hoy se escribe una nueva etapa en la que el aura de un gran pasado queda reflejado en la modernidad.